domingo, 23 de noviembre de 2014

Película. Drácula. La Leyenda Jamás Contada.


-Título original: Drácula Untold.
-Año: 2014.
-Duración: 92 minutos.
-País: Estados Unidos.
-Dirección: Gary Shore.
-Guión: Matt Sazama, Burk Sharpless.
-Música: Ramin Djawadi.
-Fotografía: John Schwartzman.
-Reparto: Luke Evans, Dominic Cooper, Sarah Gadon, Charles Dance, Zach McGowan, Samantha Barks, Thor Kristjansson, Art Parkinson.
-Sinopsis: Cuenta la vida del vampiro más famosos de todos los tiempos, desde su nacimiento como Vlad Tepes, hasta los motivos que le llevaron a convertirse en vampiro.

Personajes:


 Crítica:

        Habían tardado en hacer la precuela de Drácula. Hollywood es muy dado a explotar películas y personajes, hasta terminar sacándoles sus orígenes.; Maléfica, Viernes 13 o los X-Men, son buen ejemplo de ello. No podía faltar nuestro vampiro favorito y nada más y nada menos que de la mano de la Universal, la primera productora que sacó a la luz al vampiro clásico que todos conocemos, allá por 1931.
        Contando con el productor Michael De Luca (Noche de Miedo o Capitán Phillips), con el actor Luke Evans (El Hobbit) y Charles Dance, conocido por su papel del patriarca de los Lannister en la serie Juegos de Tronos, e intentando emular vestuario y ambientación del Drácula de Bram Stoker (Francis Ford Coppola, 1992), no entiendo como contaron con el director Gary Shore; un director novel sacado de un sólo documental y de vídeos musicales.
Porque si algo falló en la película, fue sin lugar a dudas la dirección y parte de la historia, que borra de un plumazo la idea que hasta el momento se tenía de los orígenes de Drácula.
Una cosa es ser original, que lo respeto, y otra es cargarse parte del encanto de nuestro vampiro.
En primer lugar, destruye la idea de castigo divino al negar el nombre de Dios (¿En serio las cruces no le hacen daño?) Qué últimamente los vampiros sean tan innovadores que las cruces y los símbolos religiosos no les afecten, hacen que parte del encanto del vampiro, quede reducida a un guión ridículo; a un concepto demasiado moderno para un personaje milenario.
         Por otra parte, ese aspecto romántico que quisieron explotar, queda relegado a una relación poco creíble, con una actriz que no aporta ningún carácter pasional a la pareja.
Mejor parado queda el actor Luke Evans, que me parece una buena elección para encarnar a nuestro vampiro. Una pena que hayan convertido al personaje de Vlad en un pelele que busca la paz y que no parece capaz ni de matar una mosca.
          Más cerca de un X Men y de Batman por sus poderes, que al Señor de la Noche, se nota los orígenes de videoclip del director, con buenos efectos especiales, pero poca cabeza para saber usarlos.
          (Spoiler) Y dejo en el aire un par de preguntas que me hago, mientras araño el sillón con cierta rabia. ¿En serio uno puede creer que Vlad el Empalador parezca el padre del año, el jefe que todos en el poblado adoran? Repito...¿Cómo es que las cruces no le hacen daño? ¿En serio su esposa cae por un precipicio y aún le quedan fuerzas para un discurso? ¿Y el sultán Mehemd II qué es, el primer Van Helsing? Esa frase de que una estaca en el corazón mata cualquier cosa, es para relegarlo a película de serie B. Y encima con un final abierto, que busca terminar con el mito en el mundo moderno.

Picha aquí para ver el tráiler .
 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Serie. Penny Dreadful. Primera Temporada


          Una sorpresa haberme topado con esta maravillosa serie. Bien construida, con una ambientación detallada, diálogos profundos y retorcidos, oscura, sexual, sucia y que refleja con paisajes y personajes bien estructurados, la sociedad victoriana de finales del siglo XIX.
Un Londres en pleno avance industrial y post Jack el Destripador, se convierte en otro personaje más, donde nuestros protagonistas; seres heridos, góticos, monstruos que esconden secretos, se sienten cómodos, tanto entre la suntuosidad de las fiestas y los ambientes de riqueza, como entre la podredumbre y los ambientes más deshumanizados, de las callejuelas estrechas e infestadas de los bajos fondos londinenses.
           De la mano de John Logan, conocido por obras como El Aviador o El Último Samurái, con los dos primeros episodios dirigidos por el director español José Antonio Bayona, famoso gracias a los largometrajes de El Orfanato y Lo Imposible, y acompañado de un elenco de actores bien conocidos, la cadena Showtime nos sorprende con una de las series más novedosas y ricas de la temporada.
           Tomando como punto de partida la búsqueda de Mina, la hija de un maduro aventurero llamado Sir Malcom Murray, interpretado magníficamente por el veterano 007, Timothy Dalton, nos topamos con un grupo de monstruos de la literatura clásica.
Reunidos para esta búsqueda, sus secretos más enfermizos se verán al descubierto ante los demás, de la mano de la enigmática Vanessa Ives, interpretada de manera brillante por Eva Green. Un papel que deja los pelos de punta, sobre todo en los últimos episodios. Recomiendo verla en versión original, porque los tonos que adquiere su voz son escalofriantes.

En realidad, todos los personajes están bien elegidos. Quizá Víctor Frankenstein (Harry Treadaway) con una apariencia un tanto infantil para mi gusto y su criatura; Caliban (Rory Kinnear), de carácter anodino, aunque se enfurecen en convertirlo en un ser terrible e inocente al mismo tiempo, son de los más flojos.
Recorremos parte de su pasado, a través de su infancia y de los momentos claves que marcaron el trauma que ahora les orienta. Me alegra saber que tras la confirmación de una segunda temporada, podremos seguir estudiando a fondo al resto de los personajes que faltan por revelar sus secretos y que nos dejaron con ganas de más.
             Los Penny Dreadful, eran el inicio de los pulp, revistas populares desde mediados del siglo XIX y que se caracterizaban por una encuadernación rústica, realizada en papel barato, con temas fantásticos y terroríficos, y de consumo popular. Este serial, cuna de comic y las series de hoy en día, costaban un penique, por lo que en muchas ocasiones se conocieron como "horrores de penique". Entre los títulos más conocidos, estaban los de Sweeney Todd y por supuesto los vampiros, cuyo nombre, aparece cuando el doctor Van Helsing, le enseña uno de estos libretos a Víctor Frankenstein, donde por primera vez en la serie, llaman a la criatura que buscan "vampiros".
Son seres deformes, primitivos, como la imagen monstruosa que se daba de ellos a finales de siglo. Nuestro maestro vampiro, tan antiguo como las pirámides egipcias, es un ser sediento de sangre, que no soporta la luz del sol, que duerme de día y ataca de noche, siempre rodeado de sirvientes que mantiene conectados mentalmente, como sucede con las criaturas de The Strain, de Guillermo del Toro y como sucedía en realidad con Drácula y Renfield. Cortejado por esclavas de pelo blanco, piel cetrina y ojos rojos, que harán todo lo posible por proteger a su señor.
            En definitiva, una serie para degustar, disfrutar, asustarse y volver a repetir.

Protagonistas:


Pincha aquí para ver el tráiler.

sábado, 18 de octubre de 2014

Serie. The Strain


     Para los que leímos la trilogía de Oscura, no nos  puede sorprender nada de Lo que sucede en la serie. De hecho, cumple las expectativas que buscaba; vampiros monstruosos, personajes al más puro estilo Guillermo del Toro, ciertos momentos de tensión y ambiente pre apocalíptico.
     El primer episodio engloba todas aquellas líneas que leía en Nocturna. No hay nada como que el propio autor, destacado director del género fantástico, nos deje adentrarnos en su cabeza, para mostrarnos en imágenes lo que él escribía.
     Los actores están bien elegidos, aunque hubiese sidoun lujo ver a John Hurt en el papel de Abrahan Setrakian y a Vasiliy Fet con Ron Perlman. Con todo, los actores David Bradley y Kevin Durand, que fueron los que finalmente se eligieron, son de lo mejor del elenco.
     Guillermo del Toro sólo dirigió el primer capítulo y, aunque le siguieron otros que captan su estilo, la atmósfera se va turbando, al mismo tiempo que aparece el famoso eclipse. Las historias se vuelven más aburridas (quitaría de un plumazo la del divorcio de Ephrain y su pasado como alcohólico) y los personajes van perdiendo fuelle.
Mientras en el libro el doctor Ephrain y la doctora Nora eran como héroes para mí, aquí sólo deseo que alguna de esas lenguas vampíricas les alcance.
       Una de las historias más interesantes, es la que nos revelan a modo de flashbacks, el pasado del profesor Abrahan Setrakian y su relación con el personaje de Thomas Eichorst.  Quizá más destacada que en el libro, donde a penas sabemos algo sobre el anciano cazador.
       No hay impunidad a la hora de utilizar niños y personajes de lo más variopintos, para hacer crecer la tensión. Esa francesita con su vestido rojo aún me pone los pelos de punta.
No puedo decir lo mismo del maquillaje de Jusef Sardu; el Amo, que parece un muñeco al que le han puesto la cabeza demasiado pequeña con respecto al cuerpo y cuya presencia, más que imponer da pena.
      En cuanto a los vampiros, que es lo que te ha traído aquí, diría que se ha seguido al pie de la letra la descripción del libro. De alguna manera, me recuerdan a esos vampiros infestados de Blade 2, donde no se sabe donde empieza el monstruo y donde termina el virus. Entre zombies necrófagos y el virus más infeccioso del planeta, la imagen que nos ofrecen Del Toro y Chuck Hogan, se aleja mucho del eterno adolescente guaperas con un punto de pedófilo, que llenan ahora las pantallas y sagas completas, que son capaces de terminar con la resistencia de cualquier estantería.
Sin estar en contra de uno o de otro, debo decir que estos monstruos que crean apocalípsis, al modo de Justin Cronin en su casi interminable El Pasaje, son como aire fresco en el mito del vampiro, que alimentan más que cansan.
     Confirmada la segunda temporada, sólo espero que le saquen más partido a Vasiliy y a Abrahan, que en el segundo libro se convierten en los personajes más destacados. Que intenten disimular el peluquín de David Bradley, que sigan con esas historias paralelas de las que tanto se puede disfrutar, hasta que lleguemos a descubrir, por ejemplo, quienes son esos vampiros cazadores que tanto revuelo causaron al final.
     Existe una serie de cómic basado en la trilogía, publicados por Dark Horse Comics. Escrito por David Lapham y por el dibujante Mike Huddleston.

Personajes:


      Si quieres saber algo más sobre los libros, pincha AQUI.
      Para ver el traíler, pincha AQUÍ.

lunes, 1 de septiembre de 2014

7ª Temporada de True Blood


          Lo mejor de esta última temporada es eso mismo, que se terminó.
Acabamos con el sufrimiento de una serie que empezaba a agonizar ya desde la cuarta temporada y que se había desvinculado tanto de los libros, que yo, por ejemplo, como seguidora, no sabía quien estaba muerto y quien vivía aún.
         Se estrenó en Estados Unidos el 22 de junio de 2014 a través de la HBO, de la mano de Brian Buckner y en España, el 31 de julio en Canal+. El primer episodio, como en la temporada anterior, lo dirigió Stephen Meyer, el actor que encarna al personaje de Bill Compton.
Pocos personajes nuevos. Quizá porque necesitaban centrarse en cerrar el círculo de los que ya conocíamos. Una sustitución quizá. La del actor Luke Grimes en el personaje del vampiro James Kent, por el australiano Nathan Parsons.
Ojo para los fanáticos de los libros en el último capítulo de la serie, que aparece la creadora de la saga, Charlaine Harris en un breve cameo.
        La temporada se centró en la enfermedad de la hepatitis V y la avolución de los cambios en la vida de los personajes, que ya vimos en el último capítulo de la temporada pasada. Sookie enamorada de Alcide (sigue dándome la risa), Bill y su constante "mía culpa", el alcalde Sam Merlotte intentando poner orden en el pueblo, Tara vampirizada y Eric desaparecido durante algunos capítulos, para desesperación de muchos de sus fans.
        La enfermedad se extiende por todo el país y ataca a todos los vampiros. Buscar una cura será lo primordial para nuestros protagonistas, que encuentran la respuesta en el ser que menos esperaban.
No voy a adelantar nada, pero creo que es el mejor giro que han tenido los guionistas.

       
         No todo parece patético en esta temporada porque, aunque las últimas son para borrarlas del disco duro de mi mente (salvo algún desnudo integral), debo agradecer que por lo menos le diesen un final digno a la serie; de esos finales de "ni para tí ni para mí". Porque si hay algo que odio es, seguir una serie durante años para que, o la productora no la renueve y nos quedemos con cara de bobos o le den un final tan patético como "Como conocí a vuestra madre", por ejemplo.
          (Spoiler) El final de la serie tiene momentos gloriosos, como los recuerdos de Eric y Pam en los inicios del Fangtasia( buenísimas las pintas ochenteras de nuestros chicos), el desarrollo del personaje de Ginger, la humana que trabaja en el bar y que hasta el momento, sólo la conocíamos por los gritos chirríantes cuando sucedía cualquier cosa desagradable ( que era muy a menudo), la aparición del personaje de Hoyt, la maravillosa Pam, como siempre, que es un soplo de aire fresco entre tanto vampiro cansino.
           Entre lo peor; la serie en las últimas temporadas y la relación ñoña entre Bill y Sookie. Me pregunto si hubiesen forzado más los amoríos de estos personajes, si los actores que los encarnan, no tuviesen una relación fuera de plató.
           Para bien o para mal, la serie terminó. Después de todo fue una serie que no dejó indiferentes a los amantes de los vampiros. Sexo, sangre y mucho ser sobrenatural, llenaron nuestras pantallas durante siete años, en los que la hemos odiado y querido a partes casi iguales. Hasta siempre True Blood y como el título del último capítulo, "gracias".

sábado, 16 de agosto de 2014

Libro. Drácula, mi amor (Syrie James)


Sinopsis:
        Basado el los diarios de Mina Harker, nos ofece un nuevo punto de vista sobre la obra original de Bram Stoker, donde el monstruo Drácula, se nos presenta ahora como un caballero  atractivo e inteligente, que le mostrará a Mina el despertar de su sexulidad y el mundo de una manera muy distinta a la del libro original.

Algo sobre la autora:

        Syrie James creció en San José, California, donde pasó la mayor parte de su vida.
Se licenció en Literatura Inglesa y Comunicación por la Universidad de California.
Gran aficionada a la literatura británica del siglo XIX, entre sus escritores favoritos se cuentan a Jane Austen y Charlotte Brontë. De hecho, dos de sus libros son: Las memorias perdidas de Jane Austen (2013) y Los diarios secretos de Charlotte Brontë (2012), donde además de crear siempre historias cargadas de romanticismo y sensualidad, realiza un exhaustivo trabajo de invetigación.
Es miembro de la WGA, RWA y miembro vitalicio de JASNA (Sociedad de Jane Austen de América del Norte)
Pasó muchos años trabajando como guionista, está casada y tiene dos hijos.

La novela:

         De marcado carácter romántico con unos pequeños trazos eróticos, el punto de vista de Syrie James sobre nuestro vampiro favorito, es la antítesis de lo que escribió Bram Stoker allá por 1897. Drácula se nos presenta como un caballero joven, apuesto, inteligente e irresistible sexualmente, mientras el profesor Van Helsing, aparece como un científico de feria, manipulador y asesino. Porque no sólo vemos el punto de vista de Mina, sino también la del propio vampiro, que durante parte de la historia, tiene tarifa plana con los pensamientos y vivencias de Mina.
          La autora no crea nada nuevo, aunque su estudio sobre la novela de Bram Stoker, nos pasea por todos los lugares que rodearon la historia. Nos transporta a los acontecimientos que sucedieron, siempre con una visión más femenina y complaciente del mito del vampiro. Tal vez quizá, más cerca de esa mirada melancólica y romántica de la película de Coppola, que de la que Bram Stoker nos ofrecía en el libro.
         Aunque es un diario que repasa la obra original de nuestro vampiro, no sigue fechas y está diseñado con un lenguaje que en algunas ocasiones recuerda a la literatura gótica de la época, sobre todo en el final de ciertos capítulos. Sin embargo, el resto tiene un aire demasiado libre, tal vez un tanto moderno.
         Debo de reconocer que aunque empecé a leerlo con la esperanza de encontrar algo nuevo, la visión complaciente del vampiro y la ambiguedad moral de Mina durante el libro, junto con la constante justificación de ambos protagonistas, llegaron a cansarme.
Todos los hechos terribles que convirtieron a Drácula en el maestro del terror, se intentan justificar constantemente con hechos tan manipulables, que el final nos deja un tanto fríos, por el giro demasiado radical que toma de pronto la historia.
        Entre lo mejor, destacaría la investigación que la autora ha realizado sobre paisajes y acontecimientos de la obra de Bam Stoker. Entre lo peor, la constante justificación que Drácula hace sobre sus fechorías y Mina Harker, sobre sus encuentros con su amante.
       
        Pincha aquí para ver el book trailer.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Película. Sólo los amantes sobreviven


FICHA TÉCNICA:

-Título original: Only Lovers Left Alive.
-Año: 2013.
-Duración: 123 minutos.
-País: Reino Unido.
-Dirección: Jim Jarmusch.
-Guión: Jim Jarmusch.
-Música: Jozef van Wissem, SQÜRL.
-Fotografía: Yorick Le Saux.
-Reparto: Tilda Swinton, Tom Hiddleston, Mia Wasikowska, John Hurt, Anton Yelchin, Slimare Dazi, Jeffrey Wright.

-Sinopsis: Adam es un vampiro dedicado a la múscica underground que recibe la visita de su esposa,  Eve, con la que lleva siglos casada, pero que vive en Tánger. Su historia de amor y de autocura, se ve interrumpida por la visita de la hermana de ella, Ava, que es impulsiva y les meterá en más de un problema, interrumpiendo la monotonía de sus vidas.
PERSONAJES:


CRÍTICA:

          Jim Jarmusch es un gran renovador de géneros, como puede verse en muchas de sus películas, como Ghost Dog (1999) y su visión de las artes marciales , Noche en la Tierra (1991). Mi favorita, con su ejemplo de la comedia, o Dead man (1995) y el género del wester.
          La visión que nos ofrece de los vampiros es solitaria, aislada, monótona, como ese disco que gira en el principio de la película y que nos presenta a los protagonitas, con el mismo movimiento hipnótico con el que gira sus existencias.
Nuestros vampiros viven de manera pausada, sin a penas darse cuenta de cómo sigue girando el mundo, salvo en la calidad de la sangre. Desde el experimento tecnológico reciclado de Adam para hablar con su mujer, pasando por el batín  antiguo y roído que siempre lleva puesto, hasta la colección de guitarras vintage que forma parte de los pequeños lujos que se permite. Todo en nuestros protagonistas huele a neftalina y a ausencia de vida cuando están separados.
         Adam vive en un Detroit abandonado, con casas vacías, carreteras oscuras, teatros convertidos en aparcamientos y fábricas abandonadas, mientras Eve, se pasea por las calles de un Tánger, que también se ha paralizado en el tiempo, como ellos mismos.

        Todo lo que vemos y oímos en la película, representa su historia. A penas hace faltan diálogos, para entender la precariedad, la rutina y la deprimente falta de vida de la que carecen. La estupenda banda sonora, obra de Jozef van Wissem y del grupo Sqürl, del que propio director forma parte, parece un diálogo más de un guión que se entreteje de guiñós hacía el propio mundo del director y de la vida de estos vampiros, que llevan demasiado tiempo arrastrándose por la tierra.
Y se sienten tan poderosos y vacíos al mismo tiempo, que el ser humanos a penas se ha convertido en mero zombie, como los califica Adam. E incluso Ian, su único conexión con el exterior, es sólo un mero inconveniente, tras su fallido encuentro con la alocada, infantil y extrovertida Ava.
         La cultura se convierte en las únicas prendas que necesitan llevar en sus maletas en cualquier viaje. Es más, podemos encontranos libros de todos los idiomas y géneros, hasta en la nevera, como si se alimentasen de las letras, de la música, de un pasado que a veces parecen seguir viviendo como parte del presente.
En este aspecto, el personaje interpretado por John Hurt, coetáneo de Shakespeare y que nos dejan caer que es realmente el autor de parte de las obras del maestro de Hamlet, representa el futuro próximo que les espera.
          Ese mundo aislado y oscuro en el que se resguardan, también lo podemos contemplar en su manera de vestir, enfundados en sus gafas de sol, con guantes de cuero y largas melenas, que no solo les aparta del mundo, sino que les convierte en los fantasmas que de algún modo son.
          Y después de todo esto, después de tanta tristeza y soledad,  el amor aparece como única puerta abierta, para salvar a Adam de una depresión que le enfrenta con una bala de madera. Siempre queda la fuerza de los amantes para hacer frente a un mundo que se queda sin sangre de calidad, que abre nuevos caminos ya recorridos, como una pequeña esperanza que decimos en voz muy baja para que nadie piense en finales felices.
         Una pequeña joya para nuestra vista y, aunque no me atrevería a definirla como una buena película de vampiros, sí es imprescindible para entender de alguna manera, la soledad del vampiro milenario, que muchas veces se pierde en conceptos demasiados repetitivos hoy en día en este género.
         Pincha aquí para ver uno de los mejores trailers que se han podido montar de esta película.
(Foto: Vértigo)

sábado, 14 de junio de 2014

Serie. Drácula. NBC


         Adaptación libre de la novela de Bram Stoker, donde un Drácula reconvertido en un acaudalado empresario norteamericano llamado Alexander Grayson, se introduce en la sociedad victoriana de Inglaterra con el fin de revolucionar la energía, proponiendo una alternativa a las empresas de petróleo que dominan la ciudad. Sin embargo, su verdadero plan consiste en vengarse de aquellos que arruinaron su pasado, matando a su mujer y convirtiéndolo en un monstruo.
Junto a él, un grupo de aliados, lleva a cabo un maquiávelico y perfecto plan, que sólo se verá a fectado cuando descubre a una joven llamada Mina que parece ser la reencarnación de su esposa muerta.

PROTAGONISTAS:


CRÍTICA:

         Ni una cuidada ambientación, ni un buen vestuario, ni la magnífica fotografía que da vida a una oscura y brillante Inglaterra en plena época victoriana, salvaron la serie de la NBC de la cancelación, tras una primera y única temporada con demasiados altibajos en su audiencia.
        Su declive no tiene nada que ver con los cambios de roll de los personajes principales. Los amantes de los vampiros, sabemos que se han modificado a sus protagonistas a lo largo de la historia, de mil maneras diferentes. Sin embargo, ese añadido demasiado moderno, sí tuvo algo que ver con el cansancio del público.

Aunque podría resultar fantástico pensar en un Drácula tan americano con el bourbon (sin comentarios), un Jonahan periodista ávido de noticias frescas, un Renfield convertido en abogado, que hace más las veces de fortachón guardaespaldas, una Mina tan moderna que estudia medicina aunque odia los hospitales y una cazadora tan sensual como mortal, dichos cambios, chirrían desde el primer episodio.
La cosa va aumentando cuando forzamos a nuestra señorita Mina a convertirse en una juerguista que toca los bajos fondos de la Inglaterra tras Jack el Destripador (otro vampiro)  y de día, vuelve a ser una dulce y "virginal" señorita  de la alta sociedad.
Incluso dentro de esa modernidad que va degradando la serie, estaría  la energía geotérmina (por lo que se ve, a nuestro vampiro "moderno" no le afectan las corrientes de agua) que utiliza como elemento de venganza . Un plan demasiado cabal para eliminar a la milenaria Sociedad del Dragón, que controla a la población, en vez de hacer lo que correspondería a un vampiro, que sería acabar poco a poco con todos sus enemigos a través del único modo que conoce un no-muerto; la sangre y la muerte.
          Y es que nuestro vampiro es demasiado humano para ser creíble. Ansía tanto el sol y recuperar un pasado luminoso, que a penas en capaz de ver lo que le viene encima. Dejándose llevar por la pasión, la venganza y un amor que parece demasiado forzado para ser cierto.

El único que parece lleva a buen puerto sus planes es el profesor Van Helsing, que en esta primera temporada, parecía ser un aliado de Drácula, hasta que el monstruo ya no le sirvió para llevar a cabo sus fines. A final es la auténtica cabeza pensante, que controla a Drácula a su antojo.
         Los personajes parecen estigmatizados desde el primer episodio, con personalidades demasiado planas, emepzando por la pareja protagonistas. Hay tanta atracción entre Drácula y Mina como entre mi gato y su comedero vacío. La única escena que podría aplaudirse entre ambos, más por la maestría de la cámara y los guionistas que por los actores, es la escena del baile (de hecho, la única que destacaría de la serie). Esas manos que se van adaptando a la de su amante, esas miradas que se van intensificando y al mismo tiempo, el desconcierto de los más afectados; Harker, Lucy y Jayne, la cazadora.
        Una pena, porque tenía grandes espectativas sobre esta serie cuando la anunciaron. Aunque no me gustase el actor desde el principio, pensaba que esa mirada enigmática lograría sacar adelante a un nuevo vampiro a la altura del maravilloso Drácula de Coppola. ¡Ni por asomo!
       Esperemos que estas meteduras de pata, ayude a otros emprendedores que vuelvan a leer el libro y crean que sólo con dinero a un guión original, pueden ganarse el favor del público. El personaje de Drácula se merece algo más que una bombilla en su mano.
       
       Pincha aquí para ver el trailer.